Declaración 02/2009. Criterios para el urbanismo ambiental

Consideraremos Urbanismo Ambiental aquel que incorpore los requisitos siguientes:

Grado de autonomía y equilibrio.

Puesto que los recursos son limitados y que debemos ser eficientes y mantener los ecosistemas, definiremos como Urbanismo Sostenible aquel que aproxime la ratio “superficie total del asentamiento dividido por el número de habitantes” a la ratio de huella ecológica. La actuación urbanística será autosuficiente, en mayor o menor medida, según el grado de autonomía que alcance con respecto al exterior. Cuanto más cerca esté de la autosuficiencia, mejor. Y también mejor si esta autonomía se produce a nivel de barrio, luego municipio, luego región, estado, continente y planeta.

Justificación del planeamiento y política territorial sostenible.

Los nuevos planeamientos y los nuevos planes urbanísticos deberán justificarse con un balance medioambiental respecto a la huella ecológica, demostrando la idoneidad y viabilidad de la intervención, su relación con el territorio, sus recursos y su tratamiento en todos los vectores medioambientales.

Elección inteligente del lugar.

Existen lugares más fáciles que otros para desarrollar nuestra actividad. Dentro de la escala que nos marque nuestra intervención, será necesario justificar la ubicación aportando un estudio justificativo y comparativo respecto a otras posibilidades, respetando los principales ecosistemas y no despilfarrando territorio más apto para otras actividades.

El Derecho al Sol. Orientación, topografía y vistas.

El Sol es vida. Todo urbanismo ambiental debe garantizar el derecho al Sol. En el hemisferio Norte la orientación tiene que ser a Sur, y en el hemisferio Sur a Norte; en los trópicos no es tan crítico. Todos los espacios tienen que respetarlo para garantizar y facilitar la vida. Además es necesario que las zonas de actividad principal coincidan con la buena inclinación topográfica (de haberla) y con las buenas vistas.

Uso racional de la energía (RUE – Racional Use of Energy).


El urbanismo ambiental debe posibilitar el uso eficiente de la energía, evitando tecnologías energéticas ineficientes, inadecuadas, costosas, difíciles de mantener, peligrosas, contaminantes y que generen un empobrecimiento y endeudamiento del planeta.

Energías Renovables (RES – Renewable Energy Sources).


El urbanismo ambiental tiene que posibilitar esencialmente el uso de las energías renovables, con racionalidad y criterio adecuado, y en edificación debe posibilitar el cumplimiento de los principios básicos de la arquitectura bioclimática: captación, almacenaje, aislamiento y protección, utilizando los recursos naturales propios, trabajando básicamente en el lugar, con el sol y la ventilación.

Eficiencia energética y balance 0.


En materia energética, todo nuevo planeamiento urbanístico tiene que ser lo más autosuficiente posible, eficiente y obtener un balance energético 0. La energía se debe generar donde se necesita. La interconexión de redes se utilizará para garantizar el servicio y optimizar recursos.

Ventilación cruzada.

La propuesta de edificios debe posibilitar la ventilación natural cruzada a dos fachadas, tanto del edificio como de sus unidades principales. Las fachadas pueden ser opuestas o contiguas, pero deben estar orientadas como mínimo a 2 puntos cardinales.

Microclima adecuado.


El proyecto urbanístico siempre tiene que facilitar el control climático adecuado mediante el uso de vegetación autóctona y recursos hídricos, aplicando criterios de arquitectura bioclimática.
La actividad humana siempre comporta emanaciones a la atmósfera y por lo tanto hay que trabajar con la vegetación dentro del proyecto urbanístico y la normativa edificatoria como un generador de oxígeno, compensando la interacción humana y garantizando la calidad del aire.

Recursos hídricos.

El urbanismo ambiental sólo es posible si se garantizan y justifican los recursos hídricos propios. Se tienen que estudiar tanto las aguas superficiales como los acuíferos subterráneos, proyectando sistemas que faciliten la política de ahorro de agua y el uso eficiente y restitutorio del ciclo del agua y manteniendo los ecosistemas, huyendo de tecnologías complejas y garantizando la calidad del agua para sus usos.

Redes de agua.

La interconexión de redes se utilizará para garantizar el servicio y optimizar recursos.
Se dispondrá de sistemas de reutilización, almacenaje y varias redes según el uso (boca, lluvia, riego, grises y negras). Se estudiará especialmente el tratamiento urbanístico de las aguas de lluvia.

Vegetación y alimentos.

La propuesta urbanística debe incluir y posibilitar los criterios de permacultura y eco-tecnologías de cultivo hidropónico, ubicando espacios para el cultivo y la producción de alimentos lo más cercanos al lugar de consumo.
Se valorará la creación de áreas verdes, edificación verde, huertos urbanos y de biodiversidad y cultura del agua, así como los valores paisajísticos y la herencia ecológica.

Residuos.

La intervención urbanística ambiental tiene que prever la reconstrucción y cerrar ciclos de los ecosistemas. Hay que plantear las redes de desguace y sistemas para el procesamiento de sus residuos. Proponer espacios adecuados para el funcionamiento de la recogida, tratamiento, reciclaje y reutilización. Reciclaje de giro cerrado. Debe facilitarse el reciclaje.

Contaminación.

La intervención urbanística debe minimizar la contaminación del agua (hidrosfera), del aire (atmósfera) y del suelo (geosfera), controlando todo tipo de fuentes contaminantes y garantizando la plena capacidad de autodepuración de los ecosistemas.

Iluminación y contaminación lumínica.

El planeamiento urbanístico ambiental debe primar la iluminación natural, y la iluminación eficiente, autónoma y domotizada, con fuentes de energía renovabley tecnologías eficientes.
Debe evitarse la contaminación lumínica.

Materiales, instalaciones, análisis de ciclo de vida y mantenimiento.

Es necesario que la mayoría de los materiales utilizados sean de bajo impacto ambiental, naturales, de fácil mantenimiento, lo más estandarizados posible e industrializados, preferentemente del lugar o lo más cercarnos posible, incorporando criterios de deconstrución y análisis de ciclo de vida.

La propuesta urbanística debe incorporar materiales de reciclaje.

Ordenación racional del tráfico.

Todo sistema de transporte (logístico, individual o colectivo) debe tener su espacio. La ordenación y estratificación del tráfico tiene que ser racional, posibilitando todo tipo de movilidad y las tecnologías menos contaminantes, buscando el balance energético y de emisiones.

Tiene que aportarse el programa de justificación de prioridades.

Interconexión de municipios para todos los sistemas de movilidad.

Deben preverse redes de conexión entre municipios para peatones y vehículos sin motor, además de las convencionales, y reservar espacio para nuevos sistemas de movilidad futura.
La red de interconexión tiene que ser global, no radial.
Conexión directa sin limitaciones a vías rápidas (todo municipio de más de 2.000 habitantes tiene que estar conectado por vías rápidas).

Facilidad de movilidad.

El planeamiento tiene que ordenar todos los espacios destinados a la movilidad, tanto en movimiento como en estacionamiento, facilitando las actividades del transporte sin generar conflictos que causen complicaciones ambientales.
Prever espacios para los nuevos medios de transporte, incluyendo las cargas de energía.

Salud y geobiología.

Todo asentamiento humano debe ser saludable, exento de contaminaciones (incluidas las electromagnéticas y las del subsuelo), buscando la higiene, la armonía, con una buena distribución de usos y componentes lo más naturales posibles. Será necesario justificarlo en la memoria final. También es necesaria la racionalización de redes y prestar atención a la salud, especialmente a la contaminación acústica.

Gestión, control y contabilidad ambiental.

Las actuaciones urbanísticas ambientales deben realizarse con criterios de gestión, control y contabilidad ambiental en todos sus ámbitos: energía, agua, recursos, residuos, movilidad, etc., para obtener ahorro, eficiencia, facilidad y seguridad, y optimizar futuras actuaciones.

Sociedad y comunidad.

El urbanismo ambiental, en la escala que le corresponda, debe permitir el desarrollo de toda la actividad humana (vida, trabajo, abastecimiento, salud, comercio, cultura, ocio,…) para ser sostenible. Debe velar por la seguridad ciudadana a todos los niveles y garantizar la adaptabilidad de los discapacitados. También tiene que incentivar la participación, la educación, la interconexión en todos los vectores medioambientales y el respeto hacia otras formas de vida.

Actividad y organización humana.

Los cuatro grandes valores que es necesario obtener son: facilidad, participación, revitalización y educación.
La normativa de todo planeamiento urbanístico es la que debe acabar de conducir a que todas las voluntades medioambientales se realicen. Es necesario que la normativa recoja criterios medioambientales.
El espacio de la intervención tiene que acoger la creatividad y el arte, buscando la calidad de vida.

Factor tiempo.

Finalmente debemos valorar la adaptabilidad a los nuevos criterios, materiales y tecnologías, con una visión de futuro y reserva de espacio, aplicando el principio de precaución.
El urbanismo ambiental tendrá que plantear acciones y obras teniendo en cuenta la relatividad del factor tiempo en nuestras vidas y actividad.


Declaración ADCB 02-2009
Octubre 2009

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