Consejos para Ahorrar Energía

La energía es imprescindible para el desarrollo, pero a la vez es la causa de los problemas ambientales más graves del planeta. 2.000 millones de personas no tienen acceso a un suministro fiable de energía, frente a una minoría que consume tres cuartas partes de los recursos energéticos totales. La solución, reducir el consumo, mejorar la eficiencia y apostar por las energías renovables.

Un diseño bioclimático exhaustivo puede suponer un ahorro energético del 70%.


Ahorro de energía en la construcción

La rehabilitación es más sostenible que la nueva construcción. Se ahorra más energía rehabilitando o reformando una vivienda que construyendo una nueva, aproximadamente un 60% de energía. La rehabilitación integral puede conseguir la misma calidad bioclimática que la nueva construcción.

Un edificio diseñado con criterios bioclimáticos puede conseguir ahorros de hasta el 70% en climatización e iluminación.

Es importante pensar en la distribución de la vivienda, el uso que hacemos de los diferentes espacios, los servicios que pedimos en cada estancia y como satisfacerlos.

Ahorro de energía en la iluminación

La iluminación representa más del 15% del consumo eléctrico en la vivienda.

Cambiando una bombilla convencional de 100W por una bombilla equivalente de bajo consumo (20W), evitamos la emisión a la atmósfera de casi media tonelada de CO2, ahorramos 640kWh de energía y 72€ en la factura eléctrica, a lo largo de su vida útil.

En las zonas de paso instalar detectores de presencia.

Para la iluminación exterior optar por las lámparas fotovoltaicas, no necesitan instalación y el consumo de energía es nulo.

Ahorro de energía en electrodomésticos

El frigorífico es el electrodoméstico que más energía consume, un 15% del total en el hogar.

El mantenimiento adecuado y la limpieza de los electrodomésticos alargan su vida i ahorra energía.

Utilizar la lavadora y el lavavajillas al máximo de su capacidad.

Lavar en frío o baja temperatura, el 90% de la electricidad que se consume es para calentar el agua. Utilizar preferentemente los ciclos de lavado a 30º o 40 º y evitar los de 90 º.

Limpiar periódicamente los filtros, un óptimo rendimiento garantiza un menor consumo.

Limitar el uso del prelavado a las prendas muy sucias.

Evitar la secadora, ahorraremos un 15% de energía y su ropa se lo agradecerá

Los equipos con etiquetaje energético A, A+ y A++ son los más eficientes y pueden ahorrarnos mucho dinero en la factura eléctrica (hasta un 60%) a lo largo de su vida útil.

No escoja aparatos mayores ni más potentes de lo que necesita. Estará tirando dinero y malgastando energía.

Los lavavajillas y lavadoras que tienen doble entrada de agua, para agua caliente y para agua fría, llamados de tipo bitérmico, ahorran energía, dinero y tiempo. Deberemos tenerlo en cuenta cuando adquiramos uno nuevo y en el momento de hacer reformas, para prever la doble llegada de agua al lugar donde se instalará el aparato.

Los microondas y las ollas súper rápidas a presión ahorran energía.

Ahorro de energía en equipos eléctricos

Los equipos eléctricos suponen más de la mitad del gasto económico en energía.

No dejar nunca las luces encendidas, conectado un electrodoméstico o encendido un aparato que no se usa.

No dejar conectados los «permanentes» (el piloto rojo o verde) de un aparato electrónico si no se usa durante un período largo de tiempo (podemos llegar a gastar el 25 % del consumo del aparato en pleno funcionamiento). El piloto rojo o verde de un aparato indica el consumo sin recibir ningún servicio a cambio. Para aquellos grupos de aparatos que se usan de forma conjunta y/o tienen pilotos de luz que no se apagan, es recomendable instalar un ladrón que disponga de interruptor de corriente para todas las salidas (sin luz).

Es conveniente apagar totalmente los televisores y los equipos con información en pantallas digitales (displays) cuando no los utilicemos.

Escoja ordenadores e impresoras que tengan sistemas de ahorro de energía. En cualquier caso es necesario configurar los equipos de tal manera que después de un rato sin uso se desconecten automáticamente, se apague el monitor, etc.

No comprar sólo siguiendo la publicidad. Reflexionar antes de comprar un aparato eléctrico que sólo ahorra un pequeño esfuerzo ocasional (el cepillo dental eléctrico seria el ejemplo más claro).

Ahorro de energía en el calentamiento del agua

El 26% de la energía consumida en el hogar se destina a la producción del agua caliente sanitaria (A.C.S.).

Nos aseguraremos del aislamiento del depósito de acumulación y de las tuberías.

Los reguladores de temperatura con termostato para la ducha pueden ahorrar entre un 4 y 6 %de energía

Una temperatura de 30 a 35º es suficiente para sensación de confort en el aseo personal.

Una instalación solar para 3-4 personas cuesta unos 3000€, pero sin apenas gastos energéticos en los 20 años que puede durar el sistema. Para un bloque de viviendas, el coste se reduce a unos 600€.

Una vivienda unifamiliar con 2m2 de captadores solares deja de emitir a la atmósfera 1,5 toneladas de CO2 al año.

Si sustituimos el gas por energía solar térmica amortizaremos la instalación en 10/12 años.

Si la fuente de energía sustituida es la eléctrica, la amortización se conseguirá entre 5 y 6 años.

Un buen diseño de la instalación y un mantenimiento adecuado de la misma nos garantiza una alta producción y una larga duración que puede superar los 20 años con buenas prestaciones.

Ahorrar agua conlleva ahorro de energía.

Ahorro de energía mediante el aislamiento

Aislar techos y paredes. El ideal es de 4 a 6 mm de aislante. 3cm de material aislante equivale a 1m de hormigón. Podemos utilizar lana de vidrio o roca, poliuretano, corcho, tela, etc.

El color de los tejados y fachadas también es importante. Si son oscuros absorberán el calor si son claros lo repelerán.

Mejorar el aislamiento puede suponer un ahorro de un 30% en calefacción y refrigeración.

Las ventanas más eficientes son las de de doble vidrio con cámara de aire de 6mm. Podemos reducir prácticamente a la mitad la pérdida de calor.

Si todavía no podemos cambiar las ventanas, instalar burletes que impidan las filtraciones de aire.

Para aislar la caja de la persiana, la desmontamos y colocamos en su interior un material aislante que podemos comprar en tiendas especializadas (corcho, lana de vidrio o roca, poliuretano, etc.) asegurándonos que toda la superficie y el marco tengan un buen grosor de material.

Buscar y corregir los puentes térmicos. Un puente térmico pone directamente en contacto el exterior con el interior. Los puentes térmicos más fáciles de corregir están en las puertas, ventanas y persianas.

Elegir la carpintería de puertas y ventanas con rotura del puente térmico. La carpintería de hierro y de aluminio tiene una alta conductividad térmica, el frío y el calor entran con mucha facilidad.

Tan importante es la entrada de frío como de calor. Debemos proteger paredes y cristales de las fachadas sur y oeste, preferiblemente por la parte exterior. Estas protecciones, (toldos, persianas, lamas verticales u horizontales) deben ser practicables, proteger en verano y permitir el paso del sol en invierno.

La vegetación de hoja caduca nos protegerá del sol en verano. Idealmente plantar especies autóctonas que necesitan menos agua. Aprovechar el agua de lavar las verduras para el riego.

Ahorro de energía en la climatización

La calefacción consume un 29% de la energía en el hogar.

No coloque los radiadores en las paredes de la vivienda que dan al exterior. Si ya están colocados, coloque papel aluminio detrás de ellos para que refleje el calor hacia el interior. Evite los cubre radiadores.

No abra las ventanas con la calefacción encendida.

Al inicio de la temporada debemos purgar los radiadores para que funcionen a pleno rendimiento.

Para ventilar la casa es necesario disponer de un sistema de ventilación controlada que minimice las pérdidas energéticas (sistema de caudal variable o con recuperador de calor de alto rendimiento) con motores de bajo consumo.

Al comprar una caldera nos decantaremos por las de condensación, son las más eficientes. A pesar de ser más caras que las convencionales (hasta el doble de precio), pueden procurar ahorros de energía superiores al 25%, por lo que la inversión adicional se puede recuperar en un periodo de 5 a 8 años (menos de la mitad de la vida útil de un equipo de estas características).

La temperatura ideal de confort de la vivienda en invierno es de 20ºC. Por cada grado que bajemos ahorraremos un 7% de energía.

Dormiremos mejor si el dormitorio está a 17ºC.

En verano gradúe el termostato a 25ºC o más.Si no hay nadie en casa desconecte el aparato.

El termostato siempre debe estar colocado en la habitación en la que se que quiere conseguir el mayor confort (como el comedor) y no en una zona de paso, ya que entonces se sobreclimatiza toda la vivienda.

Al encender el aparato de aire acondicionado no ajuste el termostato a una temperatura más baja de la de confort; no se enfriará más rápido y sin embargo gastará energía innecesariamente y el frío excesivo perjudicará su salud.

Limpiar o reemplazar los filtros periódicamente, de lo contrario el ventilador trabaja más, consume más energía y puede ser un foco de contaminación distribuyendo el polvo y la suciedad acumulados.

Limpiar regularmente la bandeja de drenaje, para evitar también un foco de contaminación.

Opte por otras alternativas al aire acondicionado: bioclimatizador, ventilador, ventilación cruzada, etc.

La bioclimatización es un sistema en el que se genera aire fresco a partir de la evaporación del agua. Estos sistemas funcionan con las ventanas abiertas, no resecan el ambiente, y tienen un gasto energético un 80 % inferior al de los aparatos convencionales de aire acondicionado.

Un ventilador (preferentemente de techo) genera una sensación de descenso de la temperatura de entre 3 y 5ºC y consume muy poca energía.

En verano sobreventilar a primera hora de la mañana o durante la noche, cuando el aire es más fresco.


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